Cómo trabajamos
Sin subcontratas, sin sorpresas. Así es como organizamos cada mudanza.
Nuestro equipo
Personas que conoces desde el primer contacto
Cuando llamas o escribes a Qulorvemai, hablas directamente con las personas que van a hacer tu mudanza. No hay un call center, no hay intermediarios que trasladen la información. Esto tiene una consecuencia práctica: lo que acordamos es lo que ocurre.
El equipo está formado por personas con experiencia en mudanzas domésticas y de pequeñas oficinas. Conocen los problemas habituales: muebles que no caben por las escaleras, objetos frágiles, plazos ajustados. Esa experiencia influye en cómo planificamos cada traslado.
Cómo nos organizamos
Lo que define nuestra forma de trabajar
Transporte con flota propia
- Por qué importa
- Cuando el vehículo es nuestro, controlamos los tiempos, el mantenimiento y quién conduce. No dependemos de disponibilidad externa.
Cuidado con los objetos
- Cómo lo hacemos
- Usamos mantas protectoras, fijaciones dentro del vehículo y, si contratáis embalaje, materiales específicos para cada tipo de objeto.
Puntualidad y planificación
- Qué significa
- Confirmamos la fecha y hora con antelación. Llegamos en el horario acordado y estimamos tiempos de forma realista.
Comunicación directa
- Cómo funciona
- Cualquier duda o cambio en el proceso se resuelve directamente con el equipo. No hay intermediarios que filtren la información.
Desmontaje y montaje
- Incluido en
- El servicio estándar incluye desmontar y volver a montar los muebles que lo requieran. Llevamos las herramientas necesarias.
Presupuesto ajustado
- Cómo lo calculamos
- El precio refleja el trabajo real: volumen, distancia, accesos y servicios adicionales. Sin partidas ocultas.
El servicio de embalaje
Cuando necesitas que nos encarguemos de todo
El embalaje es opcional y se contrata por separado. Hay personas que prefieren preparar sus cosas ellas mismas. Otras prefieren delegar esa parte también. Ninguna de las dos opciones es mejor que la otra.
Si decides contratarlo, trabajamos de forma ordenada: primero los objetos frágiles y de menor uso, luego el resto. Etiquetamos cada caja con el contenido y la habitación de destino. Al llegar al nuevo espacio, sabes exactamente qué hay en cada caja.
Los materiales que usamos incluyen cajas de distintos tamaños, papel burbuja, papel de seda para objetos delicados y mantas para muebles.